HISTORIA

La Casa de Juan es una casona de principios del siglo XIX.  Es un espacio tlalpeño que abrió sus puertas como Café-Arte después de una larga vida ofreciendo habitación y cobijo a diferentes familias. Sus muros y rincones en el pasado acogieron  tanto personas y empresas. Sus espacios fueron utilizados como recinto de la central telefónica a través de la cual se llevó a cabo la primera llamada de teléfono en México (y en Latinoamérica).

 

Este no es un espacio más. Tiene su propia historia y aunada a ésta, las historias y vivencias de cada una de las familias y personalidades que la han habitado. Contiene el gusto de un gran artista plástico como lo es Francisco Toledo, quien convirtió sus paredes en lienzos que sirvieron como albergue para esbozos, bocetos y sentimientos plasmados.

 

La Casa de Juan evolucionó, abriendo sus puertas y compartiendo con muchos sus historias, sus vibraciones y su energía a través de una simple pero bien elaborada taza de café o hasta de la degustación de la originalidad culinaria mexicana e internacional. Todo en una combinación equilibrada de ambiente clásico-contemporáneo.

 

La personalidad de La Casa de Juan podría ser la de un actor, quien dependiendo del momento y la situación, de sus elementos, vestuario y maquillaje adquiere un carácter especial para generar gratas sensaciones en su público. La versatilidad es un común denominador que le permite ofrecer desde una barra de café en un ambiente lounge, hasta espacios destinados para eventos sociales o culturales, abiertos o privados.

 

La magia de sus rincones nos transporta al pasado sin abandonar el presente, manteniendo así un lazo de comunicación sensitiva que esperamos muchos disfruten.